El pasado 6 de noviembre, algunos alumnos de los cursos de indumentaria valenciana tradicional visitaron el Museo del Traje ubicado en Madrid, en una excursión organizada por Dedal. En esta visita tuvieron la oportunidad de ampliar sus conocimientos sobre moda e indumentaria tradicional, disfrutando de dos exposiciones diferentes:


Por una parte, la exposición permanente, donde se muestran cerca de 1000 piezas de la colección del museo, entre las cuales encontramos prendas y objetos antiguos, pero también actuales. La visita es un recorrido a través de la moda y de las costumbres, un itinerario del que aprender sobre la historia de la moda, no solo española, si no también internacional, la moda en la revolución francesa y el “majismo”, la moda romántica, la moda moderna y la alta costura… También para aprender del arte del plisado con Mariano Fortuny Madrazo y, cómo no, de la riqueza de la indumentaria tradicional.
Por otra parte, nuestros alumnos pudieron ver la exposición temporal “Raíces: cien años cambiando el patrón de nuestra historia”. Este montaje rememora la gran «Exposición del Traje Regional«, celebrada hace 100 años, donde se reunieron más de 12.500 prendas de indumentaria, textiles, joyería y otros objetos etnográficos. y que, además de ser la base del actual Museo del Traje, fue un hito que dió a conocer la enorme riqueza y diversidad del vestir tradicional.
En la actual exposición, además de un repaso sobre el contexto de la muestra original y la evolución histórica del museo, podemos encontrar importantes piezas de indumentaria tradicional, de una gran riqueza (tanto por su elaboración, como por su significado cultural). Compuesta en gran parte por piezas originales antiguas, que representan diferentes localizaciones y sus particularidades, encontramos no obstante otras piezas actuales, en las cuales la indumentaria tradicional ha sido la inspiración para su diseño y creación.
En resumen, una visita muy enriquecedora, que fue completada con otra, ésta opcional, al complejo «El Águila», donde se encontraba la pequeña exposición “Me lo pido”, un vehículo para la nostalgia, con muñecos y juguetes que nos hicieron volver la vista atrás, a cuando solamente éramos niños y soñábamos con que nos regalasen esos juguetes de madera, de lata, de cartón y plástico.
Muñecas de trapo, celuloide y plástico; muñecos y muñecas con nombre propio, como Nancy o Mariquita, que en muchos casos fueron el germen de nuestras primeras creaciones, diseñadas y cosidas para vestirlas. Desde el futbolín a la cocinita, los patines o las canicas y cómo no, los Juegos Reunidos, fue un paseo por la infancia de cualquier persona mayor de 40 y un broche feliz a esta excursión.








